
Escrito por Luis Roca Jusmet
La editorial errata naturae tuvo el acierto de traducir el manual de Epicteto y el escrito que hizo Pierre Hadot sobre dicho manual. Las traducciones, de Claudio Arroyo y de Javier Palacios son impecables. Me sobra el título "Manual para la vida feliz" por la ambigüedad del significado de felicidad, sobre todo referido a los estoicos. Falta también un índice bien estructurado de la parte que correponde a Hadot, que es casi todo el libro.
La primera parte del libro es la exposición clara y concisa, en forma de 53 aforismos, de la filosofía de Epicteto.
La segunda parte, mucho más extensa, es la relativa a los comentarios de Pierre Hadot, que lleva como título "Una lectura del manual". Lo primero que explica Hadot es que el manual no lo escribió Hadot sino su discípulo Arriano. Lo segundo es que Arriano no lo escribió para ser publicado sino para uno o varios amigos admiradores de Epicteto. Señala asimismo que, frente a esta intención, el texto se publica para gentes de todas las épocas y lugares, convirtiéndose en uno de los clásicos de la filosofía antigua. Hadot continúa situándonos sobre el personaje de Epicteto. Fue esclavo y luego liberto en Roma, donde fundó su escuela filosófica. Más tarde fue exiliado a Nicópolis, donde fundó otra escuela filosófica. Epicteto, aun esclavo y con el permiso de su amo ( por el prestigio de tener esclavos instruidos) siguió las enseñanzas de un filósofo estoico, Musonio Rufo. El estocismo había sido fundado en Atenas, tres siglos antes, por Zenón de Citio. Esta escuela se fundaba en tres principios : 1) El único bien es el moral; 2) Toda acción humana se basa en el juicio; 3) La Naturaleza es coherente consigo misma. Epicteto, como su maestro Musonio Rufo y el mismo Sócrates, no escribieron nada. Para ellos la filosofía era algo vivo que solamente podía transmitirse por el ejemplo y la palabra viva. Arriano transcribe las "disertaciones" de Epicteto, menos interesantes porque recoge parcialmente algunos discursos, y el "manual" que tiene mucho valor sintético de sus enseñanzas.
Posteriormente Pierre Hadot, con su profunda claridad, nos presenta una introducción temática de los aforismos para facilitar su lectura. De aquí surgirán las líneas-fuerza de sus enseñanzas :
1) Discernir entre lo que depende de nosotros y lo que no depende de nosotros.
2) Aplicación del discernimiento a la disciplina del deseo y del deseo y de la acción.
3) Asumir aquello de lo que somos responsables : el juicio y el uso de las representaciones en el deseo y la acción.
4) La disciplina del deseo en relación con los objetos y acontecimientos. Preceptos relativos al objeto y al acontecimiento.5) Consejos al aspirante de filósofo.
Hadot señala un aspecto fundamental del manual al decir que no es un tratado de manual. Se trata de la elección de una forma de vida. Lo que explica el manual es cual es la forma de vida que propone el estoicismo. Hablan de los principios ( dogmas) que la guían. El libro va dirigido a aspirantes de filósofos ( en la línea estoica).
El penúltimo capítulo de la parte que corresponde a Hadot habla sobre las carencias y omisiones del manual con respecto a las disertaciones. La más importante es la libertad absoluta respecto al tirano. El último sobre la repercusión de la obra a lo largo de los tiempos.
Finalmente tenemos la conclusión personal de Pierre Hadot. Para él las meditaciones de Marco Aurelio le han impactado más por su espontaneidad. Pero aún así reconoce que hay aforismos de Epicteto que son totalmente imprescindibles. Efectivamente, el manual de Epicteto, a pesar de su sequedad y austeridad, no puede dejarnos indiferentes.
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